domingo, 19 de junio de 2011
Un nuevo miembro en la familia
En realidad ya lleva en casa dos semanas, en este tiempo ya ha hecho alguna trastada sin importancia, y la verdad, si ahora me tuviera que alejar de él por mucho tiempo no podría. Se pasa las horas jugando, a veces solo, y otras con mis pañuelos, sí, habéis leído bien jajaja, también con los cordones de mis converse, ¡ah! y le encanta morderme los pantalones y las camisetas... Ya veis que está hecho todo un Indiana Jones del hogar (debajo de mi cama vive parte de sus vivencias). Tiene el pelaje de color gris, y los ojos diría que verdes, aún se le están aclarando, lo que no se le aclaran son las pupilas, cuando esta inquieto se le dilatan y pone esa mirada tan característica de su especie. Me hace mucha gracia cuando intenta subir al sofá y yo le digo que no, rápidamente se desengancha de la tela y sale corriendo al otro extremo del salón como si no hubiera un mañana, volverá a intentarlo más tarde, estoy convencida de que su parte felina es la que lo intenta una y otra vez. Efectivamente es un gato, se llama Ringo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)