jueves, 8 de marzo de 2012

04.02.2012

Sala La Vaca, Ponferrada.



No hay nada como empezar un mes con un concierto, y si es del grupo catalán Sidonie ni os cuento. Alrededor de las once de la noche salen al escenario y se empieza a escuchar 'Alma de goma', en la que se aprecian frases del cuarteto de Liverpool (a modo homenaje por supuesto), con la tercera canción, 'Feelin' down' empieza a contagiarse ese buen rollo tan característico de los conciertos del trío. La siguiente canción es 'La sombra' y surgen los coros entre el público, aprovechando este ambiente tocan la preciosa 'Costa azul' y llega el momento de quedarse 'Fascinado'...
En 'La huida' Jesús Senra se sale, llega un momento en el que crees escuchar a 'The Doors' y es ahí donde me di cuenta que estaba siendo testigo de algo mágico. Un par de canciones después Marc Ros se baja del escenario, nos llama girasoles y nos pide un poco de atención, que para algo es el rey... Ahí es nada.
El momentazo psicodélico de la noche llega con 'Varanasi', (Axel Pi haciendo mil acrobacias encima de su batería ,está hecho un chaval) y sigue con una mezcla de 'Bajo un cielo azul y Sylvia', si hubiera acabado aquí el concierto me hubiera ido muy contenta a mi casa pero aún tenían que ponerse melancólicos con 'Los olvidados' y llevarnos 'A mil años luz' de allí para aparecer en 'El bosque' donde unos 'Perros' les persiguen o algo así... Qué cosas.
'Un día más en la vida' y 'Nuestro baile del viernes' nos acercan al final, pero no podía irme sin ser parte de 'El incendio' que allí hicieron para cerrar la gran noche que acababa de suceder.

Casi dos horas y media dándonoslo todo y ya tengo ganas de que llegue el FIV para poder verles otra vez, para el discazo que han hecho y el espectáculo que han ofrecido, se echaba en falta eso del aforo máximo, pero claro, cuando no todo son letras de amor y ritmos pegadizos la gente deja de escuchar a grupazos, para que luego digan que en España no hay buena música... 

miércoles, 20 de julio de 2011

Empiezo a escribir sin saber qué es lo que realmente quiero contar. Tengo varias cosas en la mente, hay una de ellas que destaca entre las demás, es la mentira, la capacidad que tiene la gente para llevarla a cabo es digna de admiración. Soy una persona a la que le cuesta coger confianza y a veces, por fiarme de los demás me llevo decepciones, "si no arriesgas no ganas" estoy de acuerdo, pero este tipo de cosas las veo como derrota a mí misma, es decir, no sé decir que no en ciertos momentos y eso me hace vulnerable, cosa que ni me gusta ni quiero ser.
Otra cosa que me ronda la mente es mi futuro, no sé qué va a pasar en septiembre, donde voy a terminar, estoy aterrada y me estoy empezando a agobiar, todo depende de mí (en parte), veo como se me pasan las horas y no soy capaz de aprovecharlas todo lo que debería. ¿Por qué consiento esto? Lo que quiero no está donde me encuentro ahora mismo, y en vez de luchar con todas mis fuerzas, hago algo para intentar autoengañarme porque en el fondo sé que no estoy haciendo todo lo que debiera.
Mañana será otro día...

domingo, 19 de junio de 2011

Un nuevo miembro en la familia

En realidad ya lleva en casa dos semanas, en este tiempo ya ha hecho alguna trastada sin importancia, y la verdad, si ahora me tuviera que alejar de él por mucho tiempo no podría. Se pasa las horas jugando, a veces solo, y otras con mis pañuelos, sí, habéis leído bien jajaja, también con los cordones de mis converse, ¡ah! y le encanta morderme los pantalones y las camisetas... Ya veis que está hecho todo un Indiana Jones del hogar (debajo de mi cama vive parte de sus vivencias). Tiene el pelaje de color gris, y los ojos diría que verdes, aún se le están aclarando, lo que no se le aclaran son las pupilas, cuando esta inquieto se le dilatan y pone esa mirada tan característica de su especie. Me hace mucha gracia cuando intenta subir al sofá y yo le digo que no, rápidamente se desengancha de la tela y sale corriendo al otro extremo del salón como si no hubiera un mañana, volverá a intentarlo más tarde, estoy convencida de que su parte felina es la que lo intenta una y otra vez. Efectivamente es un gato, se llama Ringo.  

domingo, 22 de mayo de 2011

‹‹ Normalidad ››

Dentro de la inestabilidad hay que encontrar la normalidad. Parece una contradicción, pero es lo que hay. Creían que las cosas estaban organizadas, que no había cabos sueltos, pero se equivocaron y ahora lo han tenido que solucionar. Paralizan sus vidas y se vuelcan en lo que ya debería de estar hecho, no se quejan, y ni siquiera han recibido un simple ‹‹ perdón ›› , ‹‹ gracias ››. Por el momento las cosas están zanjadas y ahora sólo falta que el río vuelva a su cauce, ¿por cuánto tiempo? No se sabe.

sábado, 14 de mayo de 2011

Bienestar

La semana no ha empezado muy bien, a decir verdad, ha empezado con una visita al hospital el lunes de madrugada, todo acontecía a que todo lo que ocurriese a partir de ese momento no iba a hacer que mi ánimo se viniera arriba... Pero algo ha pasado. Quiero pensar que ha sido una reconciliación que nunca debería de haber sucedido, ya que hay ciertos vínculos en la vida que no se deben de romper nunca, pero lo importante es que las cosas se han dicho y el arrepentimiento ha sido mutuo. Creo que necesitaba que esto ocurriera, me siento bien, hay algo dentro de mí que me dice: ‹‹ No sabes las ganas que tenía de ver curada esta herida, ya era hora ››, es bonito tener una sensación así, eso no quita a que tengamos nuestras broncas, es algo normal, pero ahora sé que no volveremos a llegar a ese extremo y eso me ayuda en mi día a día. Hasta no hace mucho no me creía capaz de hacer algo así, no sé, sentía miedo y prefería consumirme por dentro a dar el paso, aunque he de reconocer que ella ha sido la valiente y yo me he dejado llevar, pero que queréis que os diga, antes de hacer nada mejor aprender de un referente, y como el ejemplo de una madre no hay ninguno. 

lunes, 11 de abril de 2011

Dolor, rabia, furia

La sensación que te queda después de haber recibido una bronca inmerecida es una de las sensaciones más desagradables que puede haber. No lo entiendo, si haces una cosa porque la haces, si no la haces porqué no la has hecho... Estoy a oscuras, no soy capaz de encender la luz, no quiero ni verme la cara reflejada en el espejo. Estoy llena de dolor, furia, rabia, angustia, ira, pena, y siento que dentro de mí vuelve a crecer el odio y el rencor. Hace tiempo me dije a mí misma que no podía sentir esto por alguien cercano a mí, pero no puedo soportarlo más, no soporto que me grite, que me eche la culpa de todo, que me insulte, que me amenace, que me eche cosas en cara de las que yo no he tenido la culpa nunca. No puedo hacer otra cosa más que llorar y consumirme por dentro. Me dicen que sea paciente y sobre todo comprensiva, pero ¿para qué? Si sólo recibo malas palabras, ¿dónde ha quedado el respeto a los demás? Odio esto, odio tener que depender de alguien, pero sobre todo odio no poder ser yo misma, hasta me queman las lágrimas que me caen por la cara, no tengo ganas de nada.